jueves, 1 de julio de 2010

Orinoterapia

Los estudios científicos para fomentar el avance de la orinoterapia se encuentran estancados, ante un desconocimiento de un sector muy importante de la población mundial acerca de los beneficios de la misma.

En lo personal, sólo conocía que en la historia los orines habían sido aprovechados por los romanos para cepillarse los dientes, dada la inexistencia de pastas de dientes. Algunos antepasados de Costa Rica, según he escuchado en estos días de boca de algunos compañeros de la universidad, afirmaban que los orines podían tener beneficios para la salud. Sin embargo, según he investigado en internet, estos beneficios forman una lista considerablemente extensa.

El ser humano, una vez más, creando paradigmas, en los casos de las personas que se burlan por escuchar a una persona hablar del tema de la orinoterapia. Posiblemente, la gran mayoría de esas personas habían concebido alguna vez en su vida, aunque fuera remotamente, que el orines se puede beber. Sin embargo, hoy en día, su burla por el tema estaría demostrando su miedo a que el prójimo pueda siquiera sospechar, en ese justo momento, que ellos también pudieron concebir eso. Quizás le encontraban cierta lógica a la orinoterapia en el momento en que la concibieron, descartada después por ellos mismos, ante la vanidad a la que los prejuicios sociales hacen tender al hombre, de que todo desecho es completamente inservible para algo, lo que sea.

Espero que las investigaciones científicas acerca de la orinoterapia arranquen en un futuro cercano, para el provecho de la humanidad.

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